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MONICA@LIFEFULLOFGOODNESS.COM

Por varios años he practicado yoga. Me encanta y siempre encuentro nuevos beneficios al hacerlo, sin embargo por diversas circunstancias, interrumpo esta actividad por meses. Así que hace poco empecé de nuevo. Como suele suceder, entre menos se practica algo, más difícil es regresar a ello. Además de la flexibilidad, una de las habilidades que pierdo más rápido, es la capacidad de mantener el equilibrio.

Entre postura y respiración me di cuenta de algo que nunca había notado antes: cada vez que volteaba a ver como algún compañero de clase mantenía el equilibrio en las posturas más difíciles, yo inmediatamente perdía el balance. Cuando lograba concentrarme en mi propia postura, sin voltear, la podía mantener.

Este descubrimiento me hizo pensar que así pasa en nuestras vidas.

  • Cuando perdemos el foco, perdemos el balance.
  • Cuando nos preguntamos en que andan otros, nos podemos sentir inestables y olvidamos nuestras intenciones.
  • Cuando nos distraemos, no podemos trabajar en nuestro objetivo.
  • Al perder de vista nuestro objetivo, se vuelve mucho más difícil lograrlo.

En esta época es fácil distraerse y perder de vista lo que para cada quien tiene importancia y los aspectos que le dan sentido a nuestra vida.

Cuando sientas que estás perdiendo el balance, estos pasos te pueden ayudar:

1. Recordar porqué algo es importante para ti. Sé muy claro en cuáles son tus valores y objetivos.

La última vez que necesitaba comprar un coche se me antojaba un Jeep únicamente porque en mi opinión, tiene más personalidad que una camioneta. Cuando averigüé que el Jeep recorre menos kilómetros por litro de gasolina, recordé que uno de mis objetivos primordiales es cuidar el ambiente  y concluí que para mí eso es más importante que manejar un coche más “divertido”. Finalmente los dos me transportarían del punto A al punto B por lo que acabé comprando la típica camioneta.

2. Enfócate en tus objetivos

Imagina una luz en tu meta. No mires alrededor. Tus ojos y mente deben de apuntar a tu objetivo. Aprende, improvisa y avanza a tu propio paso y velocidad. El estar viendo como otros avanzan y compararte con ellos no ayudará en tu progreso personal.

3. Quita las distracciones.

Ignora las opiniones de otros que sólo te hacen ruido, a menos que sea una idea, herramienta o evento que te llevará a alcanzar tu objetivo.

Finalmente,

4. Recuerda respirar. Como en Yoga, respiraciones profundas y rítmicas te permitirán concentrarte en tu interior, controlar tus movimientos y encontrar tu centro.

Recuerda que al tener presente tu objetivo, enfocarte, quitar distracciones y tomarte un respiro, podrás reencontrar el balance, aprendiendo de las fallas y caídas.

 

Escrito por Monica Kerik